En esta nueva guía -recogida en la revista Nefrología­– define 2 niveles de calidad del agua que se usa para preparar el líquido de diálisis: purificada y purificada de alta calidad o ultra pura. Los criterios de calidad microbiológica y de endotoxinas son diferentes para cada una de ellas. La SEN recomienda usar líquido ultra puro en cualquier tipo de hemodiálisis para prevenir complicaciones (inflamación, anemia, desnutrición o amiloidosis) y retrasar su aparición.

Por otro lado, el documento asegura que la desinfección frecuente del sistema de tratamiento de agua es fundamental para prevenir la contaminación. En ese sentido, se reconoce la imposibilidad de establecer normas generales al respecto; la frecuencia de desinfección debe adaptarse a la configuración del sistema en cuestión y a los resultados de los controles microbiológicos.

La guía fija también los niveles máximos admisibles de contaminantes (sustancias químicas, conductividad, microbiana y endotoxinas), así como los métodos de muestreo y análisis, tratamiento del agua, entre otros factores. En todos los casos, los investigadores aportan las correspondientes justificaciones bibliográficas. La SEN está abierta a sugerencias y preguntas a través de su página (www.senefro.org).