Los investigadores revisaron imágenes y ecografías de 85 pacientes en estadio 5 de la enfermedad renal crónica que tenían niveles de hormona paratiroidea (PTH) superiores a 800 pg/ml. De todos ellos, 53 pacientes (66,4%) tenían, al menos, un nódulo paratiroideo de rápido crecimiento, así como mayores niveles de la hormona paratiroidea, de calcio y de fósforo.

Inicialmente, todos los pacientes recibieron tratamiento con calcitriol. A continuación, se administraron análogos de vitamina D si no se producía ninguna respuesta, seguido de la retirada del tratamiento en casos de hipercalcemia o hiperfosfatemia. Nadie recibió calcimiméticos.

Los investigadores observaron que los 16 pacientes que habían sido sometidos a paratiroidectomía tenían niveles más altos de fósforo y productos calcio-fósforo, antes de la cirugía. También tenían una menor mortalidad (32% vs. 68) y menor incidencia de eventos cardiovasculares o cerebrovasculares (27% vs. 73%). Asimismo, observaron que la presencia de calcificación vascular y la aparición anterior de eventos vasculares son ??factores de riesgo que influyen en la mortalidad en este grupo de población.

En el estudio, no se encontraron diferencias obvias en las características demográficas y clínicas entre los pacientes con y sin nódulos. Las enfermedades vasculares y glomerulares fueron las causas subyacentes de la enfermedad renal crónica para ambos grupos. Los investigadores reconocieron, sin embargo, que algunos de los factores no se evaluaron, como el factor de crecimiento de fibroblastos 23.