A raíz del reciente cambio de responsable del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y la Federación Nacional de Personas con Enfermedades del Riñón (ALCER) han ofrecido a la nueva ministra, María Luisa Carcedo, su colaboración para avanzar en una estrategia de salud pública frente a la enfermedad renal crónica (ERC).

En un comunicado, ambas organizaciones han calificado de “excelentes” los resultados alcanzados hasta el momento en relación con el tratamiento y la atención en fases avanzadas de personas con ERC en España, al tiempo que han destacado la necesidad de modificar el enfoque de la estrategia nacional, “dedicando mayores esfuerzos y recursos sanitarios hacia los objetivos de diagnóstico temprano y promoción de la salud renal”.

En ese sentido, pacientes y especialistas en Nefrología consideran necesario poner en marcha una estrategia de salud renal en línea con el programa de prevención #CódigoRiñón que impulsa la SEN. Esa estrategia debería servir para incrementar el conocimiento de la ciudadanía sobre ERC y sus factores de riesgo, así como fomentar la prevención y el diagnóstico temprano de la patología “para que la llamada epidemia silenciosa deje de serlo”.

“Es necesario además avanzar en políticas de atención integrada sociosanitaria, pues la edad media del paciente en tratamiento renal sustitutivo es de 75 años y solo pueden atenderse sus necesidades con un abordaje integral que cubra también los aspectos sociales y familiares”, ha señalado la presidenta de la SEN, María Dolores del Pino.

“El reconocimiento de estos retos no debe suponer un ápice de desmérito a los enormes avances logrados hasta ahora, que han permitido que la supervivencia a 2 años de un paciente en tratamiento renal sustitutivo sea del 87%, algo absolutamente impensable hace apenas 3 décadas”, han insistido ALCER y la SEN en su comunicado.