El documento se elaboró a partir de un estudio de la Unidad Docente de Estancias en Prácticas Tuteladas de la Universidad de Barcelona (UB) en el que se valoraron las intervenciones del farmacéutico comunitario en pacientes crónicos mayores de 65 años con deterioro de la función renal. Se analizaron datos de un millar de pacientes.

Los resultados constataron que uno de cada 3 pacientes atendidos en las farmacias comunitarias presentaban algún grado de deterioro de la función renal y utilizaban al menos un medicamento que requería un ajuste de dosis, de acuerdo con dicha función renal. Para tratar de mejorar esta realidad, se llegó a un acuerdo con la SEN para elaborar una guía, en la que se incluyeron 300 principios activos.

Esta pretende incrementar los aspectos de farmacovigilancia y reducir, en la medida de lo posible, el daño causado por ciertos medicamentos, que está muy extendido en las llamadas poblaciones de riesgo (pacientes añosos, con diversas comorbilidades, frágiles, etc.), en los que a veces no se conoce o no se tiene en cuenta el grado previo de su función renal. Ya fue reconocida en el área farmacéutica de los VI Premios Esteve.