Sacubitril combinado con valsartán es aparentemente seguro, pero debe usarse con precaución en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) en estadio 3b-4. Es la conclusión de un estudio de investigadores del Hospital Universitario de Torrevieja. Los resultados se presentaron en el último Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (SEN).

Tal y como explican los autores, sacubitril combinado con valsartán está indicado para reducir el riesgo de hospitalización y muerte en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica (ICC) y fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) reducida que presentan síntomas pese a tratamiento óptimo.

En el caso de la ERC, la experiencia clínica es limitada, por lo que el trabajo pretendía analizar la tolerancia y seguridad del tratamiento en estos pacientes. Con este fin, se realizó un estudio observacional de pacientes con receptor del factor de crecimiento epidérmico (eGFR) menor de 45 ml/min/1,73 m2 tratados con sacubitril combinado con valsartán en el centro citado.

Entre octubre de 2016 y abril de 2017 se prescribió sacubitril combinado con valsartán a 24 pacientes que encajaban en el perfil citado. Tenían 72 años de media, la mayoría eran hombres (83%) y la mitad eran diabéticos. El 29,3% tenía fracción de eyección de ventrículo izquierdo (FEVI), el 37,5% era portador de DAI y el 12,5% tenía un marcapasos.

Resultados

El tratamiento había sido descrito por Cardiología en el 70,8% de los casos, por Medicina Interna en el 20,8%, por Nefrología en un caso y por Atención Primaria en otro. Todos recibieron 24/26 mg de sacubitril combinado con valsartán 2 veces al día de inicio, menos en el caso del tratamiento de Atención Primaria, que se inició con 9/51 mg 2 veces al día. El 54,2% llevaban asociados eplerrenona y el 83,3% betabloqueantes.

La función renal no varió significativamente en el primer control analítico, aunque el potasio sérico aumentó ligeramente. Al final del periodo de seguimiento (de 4 meses de media) tampoco se observaron cambios en la creatinina sérica (2,05 versus 1,95 mg/dl), en el eGFR (31,9 versus 34,7 ml/min/1,73m2), el potasio sérico (4,3 versus 4,7 mEq/l). El péptido natriurético cerebral (BNP) plasmático no mejoró significativamente y presentó una importante variabilidad: 1039,5 versus 1081,2 pg/ml en el primer control y 1328,2 versus 1810,2 pg/ml al final del periodo.

Durante el seguimiento, fallecieron 5 pacientes por insuficiencia cardiaca crónica, 2 de ellos durante el primer mes de tratamiento. El resto mejoró su grado funcional; un paciente ingresó por ICC y 2 por ictus e infección urinaria. Un tratamiento se retiró por diarrea. Con todos estos datos, los autores concluyen que el sacubitril combinado con valsartán en pacientes con ERC avanzada “parece seguro, aunque debe utilizarse con precaución y realizando un seguimiento clínico y analítico estrecho”.