El estudio está liderado por profesionales de Enfermería de Interclinik, la Clinica los Naranjos (Huelva) y el Centro de diálisis Diaverum (Cartaya). Tal y como señala, actualmente un tercio de la población mundial está infectada por el bacilo de Koch y una de cada 10 contraerá tuberculosis en algún momento de su vida.

Esta enfermedad reemergente supone un importante problema de salud pública, recalca la investigación. La finalidad del estudio es informar sobre las medidas a seguir para evitar el contagio de la tuberculosis en el ámbito sanitario. Para realizar este estudio se ha hecho una búsqueda bibliográfica en bases de datos como Cochrane Plus, Global Health, Medline y PubMed.

Para prevenir la infección por tuberculosis en el ámbito sanitario es importante realizar una reevaluación diagnóstica de todas aquellas personas que acuden a consulta con tos / expectoración de más de 2 semanas de duración. Asimismo, el inicio precoz del tratamiento es fundamental para la prevención de la transmisión.

En el ámbito laboral, destacan las autoras, el estudio de contactos es una herramienta útil. Para su uso se deben tener en cuenta determinados aspectos:

  1. La capacidad contagiante del caso.
  2. La relación de los contactos con el caso.
  3. Las condiciones ambientales del lugar donde se ha producido el caso.
  4. La susceptibilidad de los contactos a la infección.

Otro de los métodos para prevenir la tuberculosis en el ámbito sanitario es la vacuna BCG. Tal y como explica el estudio, es una vacuna de bacilos vivos atenuados elaborada a partir de una cepa madre de M. bovis. Su administración es intradérmica y evita las complicaciones graves que pueden seguir a la primoinfección tuberculosa como la meningitis y la tuberculosis miliar.

Las investigadoras concluyen que la tuberculosis es uno de los riesgos profesionales biológicos con más incidencia en el ámbito sanitario. Para tener un control adecuado es vital realizar un diagnóstico precoz y llevar a cabo un tratamiento adecuado. Asimismo, es importante realizar una búsqueda activa y pasiva de los casos y notificarlos a la autoridad sanitaria.

Por otro lado, la vacunación BCG, aunque no sea sistemática en España y la realización de la prueba de la tuberculina con cierta periodicidad, son de gran utilidad para evitar riesgos biológicos como la tuberculosis.