El grosor de la capa plexiforme interna de las células ganglionares maculares es significativamente menor entre la población con síndrome de apnea obstructiva del sueño (AOS), en comparación con la población sana; aunque no existe la misma relación con el grosor de la capa de fibras nerviosas retinianas peripapilares. Es la conclusión que recoge un estudio trasversal publicado en la revista Eye.

El departamento de Cirugía Torácica y Cardiovascular del Hospital Mehmet Akif Ersoy y los departamentos de Oftalmología de la Universidad de Gaziantep y el Hospital Kanuni Sultan Suleyman reclutaron para su estudio a 145 pacientes con AOS (50 con apnea leve, 36 con apnea moderada y 59 con severa, según el índice de apnea-hipopnea) y 40 individuos sanos.

Tras medir el grosor de la capa de células ganglionares maculares y la capa de fibras nerviosas retinianas peripapilares con tomografía de coherencia óptica de dominio espectral, los científicos no observaron diferencias estadísticas entre el grosor de las capas de fibras nerviosas retinianas peripapilares de los pacientes con AOS y de los sujetos de control.

Sin embargo, tanto el grosor promedio como el grosor mínimo de la capa de células ganglionares maculares resultó significativamente menor en el grupo de AOS, en comparación con los voluntarios sanos. Hallaron, así mismo, una importante correlación negativa entre los valores de índice de apnea-hipopnea y los grosores medio y mínimo de la capa de células ganglionares maculares. Es decir; el grosor de las células ganglionares guarda una correlación significativa con la gravedad de la apnea.