Según Infosalus, un estudio publicado en Emergency Medical Journal señala que solo el 10% de los participantes consiguió clavar adecuadamente el bolígrafo en el cuello de los cadáveres utilizados para esta investigación, pese a que el 90% de los participantes sí logró atravesar la piel.

Esta técnica, también conocida como cricotirotomía, suele emplearse en situaciones de emergencia para realizar una abertura en la piel y la membrana cricotiroida cuando los procedimientos convencionales para mantener la función respiratoria no funcionan en pacientes que han sufrido un traumatismo o cualquier obstrucción de las vías respiratorias.

Por lo general, el personal sanitario suele utilizar bisturís y tubos, pero la literatura científica también recomienda el uso de bolígrafos como tubos de respiración en casos de emergencia. Los investigadores analizaron tres tipos de bolígrafos y plumas. Los resultados del estudio mostraron que 6 de los 10 participantes perforaron el cuello demasiado bajo dañando la glándula tiroides.

La investigación destaca que realizar una traqueostomía de emergencia con un bolígrafo es prácticamente imposible, pero reconoce que puede utilizarse como tubo de respiración si anteriormente se ha utilizado una herramienta más afilada para atravesar el cuello hasta las vías respiratorias.