La Unidad del Servicio de Neumología de este hospital ha formado parte del estudio junto con el Hospital de Guadalajara, Vitoria y Par Talli de Sabadell. El seguimiento se realizó con parte de los 2.717 pacientes de edades entre los 45-75 años diagnosticados con esta enfermedad, ya fuese moderada o grave, además de enfermedad coronaria o cerebrovascular.

Los pacientes fueron escogidos de manera aleatoria según su país de procedencia. En una gran parte de las ocasiones, fueron tratados con CPAP (terapia de presión positiva continua) más su tratamiento habitual para la enfermedad coronaria.

Los resultados de este estudio, titulado CPAP for Prevention of Cardiovascular Events in Obstructive Sleep Apnea, demostraron que el uso de esta terapia de presión no prevenía la aparición de episodios cardiovasculares graves de un modo significativo. Sí se observó que mejoraba la calidad de vida de los enfermos e, incluso, disminuía los ronquidos y evitaba el sueño por las mañanas.