Unos 2,7 millones de españoles sufren EPOC y cerca de 15.000 fallecen cada año como consecuencia de la exacerbación de la patología. Además, el estrés y ansiedad que produce la aparición repentina de tos y expectoraciones provoca un fuerte deterioro en el paciente. Cada año, la llegada del invierno plantea a los especialistas la necesidad de realizar un ejercicio importante de prevención y asegurar un control terapéutico óptimo de la EPOC. 

Según los expertos, la prevención supone el objetivo primario en la gestión de la EPOC, tanto para mejorar el estado de salud de quienes la padecen como para preservar los recursos sanitarios. En este contexto, al 80% de pacientes con EPOC en España se les prescribe un tratamiento de terapia inhalada con corticoides. No obstante, advierten los especialistas en una nota de prensa de Novartis, su utilización excesiva o prolongada puede no ser beneficiosa a largo plazo.

“La broncodilatación es la base del tratamiento y, en este sentido, la doble broncodilatación proporciona mejores resultados que la administración de un solo broncodilatador”, considera Miravitlles, neumólogo del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. “Por otro lado, cada vez conocemos mejor a los pacientes que responden de manera adecuada a los corticoides inhalados, lo que nos permite utilizarlos de manera más personalizada”, celebra el médico.

“Cuando se ha comprobado la eficacia de los broncodilatadores frente a corticoides, parece que los broncodilatadores de acción prolongada tienen ventajas frente a los corticoides en el manejo de la EPOC por mejorar la función pulmonar y prevenir exacerbaciones”, secunda el doctor López-Campos, del mismo centro. “Esto hace que la doble terapia broncodilatadora tenga un papel más importante a la hora de tratar las exacerbaciones y, además, actualmente estamos esperando más evidencias científicas que soporten esta afirmación de manera más contundente aún”, concluye López-Campos.