“Hasta la fecha no existían antígenos específicos asociados con la eficacia de una vacuna contra la tuberculosis. El hallazgo de estos potenciales biomarcadores podría acelerar los ensayos de eficacia de la nueva vacuna en poblaciones endémicas, ya que permitirá alcanzar la meta de eliminar la tuberculosis del mundo para el año 2035, según los objetivos de la OMS”, asegura Nacho Aguiló, científico y miembro del grupo de investigación.

Actualmente, solo existe la vacuna BCG que consiste en una variante atenuada del patógeno de la tuberculosis en vacas. Esta vacuna se utiliza desde 1921 para proteger a los niños contra las formas más graves de la enfermedad. Sin embargo, la vacuna BCG tiene poca eficacia en la prevención de la tuberculosis pulmonar en adolescentes y adultos, que es la forma más común y contagiosa de la patología, según recalcan los expertos.

Mejor respuesta en adultos

La investigación sobre las proteínas ESAT6 y CFP10 ha permitido descubrir el mecanismo por el que la nueva vacuna Mtbvac contra la tuberculosis, desarrollada por el campus público aragonés, ofrece mayor protección que la tradicional vacuna BCG. Si Mtbvac demostrara una mayor eficacia en todas las fases de la evaluación clínica, los investigadores consideran que podría sustituir a la actual vacuna BCG. Esta vacuna ya ha demostrado una buena respuesta inmunitaria en un ensayo clínico en 36 adultos.

En septiembre de 2015, se realizó el estudio en 36 recién nacidos de Sudáfrica para contrastar los resultados con los 36 adultos suizos. Ante la ausencia de otras opciones de inmunización, la vacuna BCG podría ser la mejor alternativa para prevenir la propagación de la tuberculosis que los científicos estiman que provoca 1,5 millones de muertes al año. Especialmente, con el descubrimiento del mecanismo de acción de las proteínas ESAT6 y CFP10 en la nueva vacuna.

El proyecto europeo Horizonte 2020, Tbvac 2020, se centra en el descubrimiento y desarrollo de nuevas vacunas contra la tuberculosis. Los investigadores de la Universidad de Zaragoza, pertenecientes al CIBER de Enfermedades Respiratorias del Instituto de Salud Carlos III (Ciberes) y del Hospital Universitario de Lausana (Suiza) están colaborando en el estudio de la vacuna Mtbvac.