La alergia respiratoria podría estar condicionada por un nuevo enfoque novedoso observado por investigadores del Karolinska Institutet de Suecia y la Universidad de Viena, en Austria. Así, la respuesta inmune a una gran variedad de moléculas de alérgenos durante los primeros años de edad puede predecir la aparición de la rinitis alérgica y el asma en la adolescencia. Los hallazgos se publican en la revista EBioMedicine.

Los investigadores analizaron la reactividad de la inmunoglobulina E (IgE) a más de 100 moléculas de alérgenos de más de 40 fuentes distintas. El estudio incluyó datos de 786 niños de la cohorte de nacimientos sueca BAMSE y 248 niños de la cohorte de nacimiento de Reino Unido MAAS. El proyecto BAMSE es una cohorte prospectiva longitudinal basada en la población de más de 4.000 niños que han nacido entre 1994 y 1996 en Estocolmo, en Suecia.

Una firma molecular de IgE pudo predecir, con más de un 90% de probabilidades, la alergia respiratoria de niños de entre 3 y 5 años hasta la adolescencia en 2 poblaciones geográficamente separadas. En la población sueca, los alérgenos identificados procedían del cacahuete, el abedul, el césped y los gatos, mientras que en la población británica procedían de los ácaros del polvo, el césped y los gatos.

“Nuestros resultados muestran que solo son importantes unas pocas moléculas de alérgenos para predecir el inicio y la persistencia de las enfermedades respiratorias alérgicas, por lo que deben ser el centro de estrategias preventivas y objetivos para terapias nuevas”, explica Magnus Wickman, autor del estudio, en relación a la posible etiología de la alergia respiratoria.

Los hallazgos podrían servir para generalizar los datos sobre la alergia respiratoria entre las poblaciones y para desarrollar tablas individuales de predicción de riesgos en las enfermedades respiratorias alérgicas, según sugieren los investigadores del estudio. Estas pruebas podrían ser utilizadas por pediatras o médicos que realizan un seguimiento de los niños a una edad temprana.