La aplicación está diseñada para facilitar el cumplimiento del tratamiento en los más jóvenes. De una manera divertida y práctica, ayuda a cumplir aquello que más cuesta: la fisioterapia respiratoria, el ejercicio físico, el suero salino hipertónico o mantener al día el tratamiento con antibióticos.

Cuando el paciente que padece fibrosis quística es pediátrico, los responsables de vigilar el tratamiento son los padres. Al llegar a la adolescencia, él mismo es quien se encarga de gestionar su enfermedad, por lo que la tasa de abandono o descuido del tratamiento es más elevada, según informan desde la federación.

Para evitar este problema, la Federación Española de Fibrosis Quística ha querido crear un sistema que atraiga a los adolescentes para que se autogestionen la adherencia al tratamiento y se eviten ingresos hospitalarios, deterioro o exacerbaciones respiratorias continuas que perjudican la salud del paciente.

Esta App es una herramienta de apoyo que intenta mejorar los aspectos más difíciles del tratamiento mediante gráficas de evolución y datos prácticos. El primer año de su puesta en marcha se hará un estudio anónimo para conocer el grado en el que se incrementa la adherencia al tratamiento y cuáles han sido los principales obstáculos.

Cómo es la aplicación

Esta App configura el tratamiento del paciente y le marca objetivos semanales que debe superar. Un perfil personalizado con un avatar dará consejos al paciente y le explicará el funcionamiento en pasos sencillos. La aplicación registrará los progresos diariamente y, una vez a la semana, analizará los impedimentos encontrados.

Una vez el paciente haya ido superando obstáculos y logrando objetivos, podrá compartirlo en las redes sociales y recibirá mensajes cuando se quede rezagado. También dispone de un apartado de tutoriales para confeccionar un plan de acción personalizado y para realizar una rutina de ejercicios adaptada a las necesidades del paciente con fibrosis quística.