La aclimatación en sauna puede ser efectiva para que el sistema cardiopulmonar se adapte a altas temperaturas. Es lo que concluye un estudio de la Universidad de Extremadura que se presentó en el III Congreso Internacional de Optimización del Entrenamiento y Readaptación Físico-Deportiva, celebrado en Sevilla. La Revista Andaluza de Medicina del Deporte recoge los resultados en su último número.

El trabajo buscaba evaluar el efecto que provoca en diversos parámetros cardiopulmonares un periodo de 3 semanas de aclimatación en sauna a altas temperaturas. Participaron 19 varones de 75 kg de peso medio, 1,78 m de altura y un índice de masa corporal de 23,7. Se realizaron mediciones a 23° C y a 45° C, en sauna, con una humedad relativa estable del 40% con un periodo de aclimatación de tres semanas en sauna a 100° C.

Se usó un espirómetro portátil para medir la máxima ventilación voluntaria, la capacidad vital forzada, el flujo espiratorio máximo y el volumen espirado forzado en el primer segundo. Por otro lado, se utilizó un analizador de gases para medir la tasa de producción de dióxido de carbono, el consumo de oxígeno, el volumen por minuto y la frecuencia respiratoria.

Los resultados mostraron diferencias significativas en el consumo de oxígeno y en la tasa de producción de dióxido de carbono, que aumentaron; el resto de parámetros espirométricos y cardiorrespiratorios se mantuvieron constantes sin grandes cambios. Estos datos llevan a los autores a pensar que la aclimatación en sauna a altas temperaturas podría ser efectiva para la adaptación del sistema cardiopulmonar.