Tal y como explica la investigación, la tasa de fracaso fue del 50% y la de mortalidad global alcanzó el 33%. Atendiendo al tipo de paciente, el porcentaje de fracaso de esta técnica en pacientes con fallo respiratorio hipóxico fue del 74%, mientras que en los enfermos con un fallo respiratorio post entubado fue del 54%.

En el caso de los que presentan una exacerbación de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), el porcentaje de fracaso fue de un 27%, mientras que en los pacientes que sufren un fallo respiratorio hipercápnico sin presencia de EPOC fue del 31%. En cuanto a los que tenían un edema pulmonar, la tasa de fracaso fue del 21%.