El número de alergias que padece un niño aumenta el riesgo de desarrollar rinitis y asma, especialmente en aquellos que tengan mayor reacción al cacahuete, la leche y los huevos. Estos 3 alimentos, junto con el marisco y la soja, fueron los que produjeron mayores reacciones entre la población infantil.

La leche, el huevo y la soja fueron más comunes entre los 0 y los 3 años de edad (2,6%, 2,1% y 0,8%, respectivamente), mientras que la alergia al cacahuete era más común entre los 3 y los 5 años (2,1%), y la alergia al marisco, entre los 14 y los 17 años.

El 35% de personas que tenían un diagnóstico de alergia a alimentos desarrolló rinitis alérgica. Así, aquellas personas que mostraron reacción al cacahuete, la leche y el huevo, mostraron un mayor porcentaje de rinitis (los mismos alimentos que aumentaron el riesgo de desarrollar asma).

Los investigadores aseguran que han utilizado “una de las mayores cohortes de atención primaria pediátrica que se haya reunido jamás para describir las características epidemiológicas del diagnóstico de eccema, asma, rinitis alérgica y alergia alimentaria. Además, las tasas de alergia a la leche, el marisco, el cacahuete y la soja son superiores a las publicadas en estudios anteriores”.

El estudio podría servir para mejorar el abordaje del asma en los niños que padecen alergias alimentarias, especialmente en aquellos niños con alergia al cacahuete, la leche y los huevos.