Para concluir que era necesario hacer más pruebas que determinaran la existencia de neumonía bacteriana y tuberculosis en pacientes hospitalizados pediátricos, se utilizó la patología macroscópica, y el análisis del tejido pulmonar fue examinado por histopatología y diagnóstico molecular.

De los 121 niños seleccionados para la autopsia, un 64% eran varones con una edad media de 19 meses, de los cuales el 34% estaba infectado por el VIH. En el 92% de los casos, se detectó patología pulmonar. La bronconeumonía bacteriana fue la patología más común, ya que se daba en un 50% de los casos.

Otras patologías habituales detectadas fueron la neumonitis intersticial (17%), la tuberculosis (8%), la neumonía por citomegalovirus (7%) y la neumonía por Pneumocystis jirovecii (5%). Además, la comorbilidad entre la patología pulmonar y otras enfermedades, tanto transmisibles como no, fue observada en un 80% de los casos.

El tejido pulmonar del 70% de los casos de tuberculosis, dio positivo para Mycobacterium tuberculosis mediante pruebas de diagnóstico molecular. En un 80% de los casos existía comorbilidad entre la tuberculosis y la malnutrición, y solo un 10% de los casos de tuberculosis estaban siguiendo el tratamiento antituberculostático cuando fallecieron.