La Dirección de Salud Pública del Gobierno Vasco ha confirmado en una nota de prensa que ninguno de los menores ha sufrido el contagio de tuberculosis. Las pruebas necesarias para determinar su buen estado se realizaron a un ritmo de 50 niños al día, hasta llegar a los 200 que ocupaban la unidad neonatal en esas fechas.

Actualmente, el centro se encuentra llevando a cabo pruebas de detección entre los familiares de los pequeños, aunque, de momento, tampoco se ha detectado ningún caso de contagio secundario. Otra de las medidas de precaución implementadas tras la voz de alarma, ha sido la de informar a los más de 100 empleados del hospital que podrían haber estado en contacto con el bacilo.

Según el Comité de Seguridad y Salud del Hospital Universitario Cruces, tampoco habría ningún afectado entre el personal sanitario. En cualquier caso, aseguran, “este tipo de bacilo de tuberculosis es sensible a la medicación preventiva aplicada, por lo que su efectividad va a ser máxima”. Además, “tanto el Departamento de Salud y Osakidetza continuarán aplicando las medidas preventivas”, señalan.