Orkambi® (lumacaftor/ivacaftor) fue autorizado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) hace más de 2 años y cuenta con una valoración positiva por parte de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) desde julio de 2016 para tratar pacientes con fibrosis quística con 2 copias de la mutación F508del. Sin embargo, actualmente, España sigue sin financiarlo, lo que ha provocado que algunas entidades, como la Federación Española de Fibrosis Quística, muestren su descontento.

El 28% de las personas con fibrosis quística tiene 2 copias de la mutación F508del y podría mejorar su calidad de vida si pudiese acceder a este tratamiento, tal y como informa la Federación Española de Fibrosis Quística. Sin embargo, no se ha llegado a un acuerdo entre el laboratorio Vertex, que fabrica dicho fármaco, y el Ministerio de Sanidad respecto al precio del medicamento en la sesión 177 de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos y los Productos Sanitarios.

En una nota informativa sobre dicha sesión se emitió un acuerdo “desfavorable”, que ha despertado la indignación de la Federación Española de Fibrosis Quística ante la falta de apoyo a las 200 personas que podrían beneficiarse de Orkambi®. Ante esta situación, la federación demanda que ambas partes lleguen a un acuerdo para que no se prolongue la aprobación y se ponga en riesgo la vida de dichos pacientes.

“Estamos verdaderamente cansados de escuchar buenas palabras y que, tanto el Ministerio como el laboratorio Vertex, no sean capaces de llegar a un acuerdo. Estamos hablando de una enfermedad degenerativa. Este fármaco es el primero que trata la base del problema y no sus síntomas en la mutación más agresiva; tiempo es precisamente lo que no nos sobra”, explica Blanca Ruiz, presidenta de la Federación.

La entidad informa que algunos países como Italia ya han autorizado y financiado Orkambi® por su sistema de salud. Otros países como Inglaterra se “escudan en el coste/beneficio para no financiarlo, como ha ocurrido en España”, señala Ruiz. En algunos países de América Latina, como Argentina, el acceso a este medicamento ha sido abordado por el propio gobierno para que las personas con fibrosis quística puedan acceder al fármaco mediante una empresa nacional (Gador) con el nombre Lucaftor®.