Errores más comunes con los inhaladores.

Los errores con los inhaladores para el asma y la EPOC que ocurrían hace 40 años persisten en la actualidad. Así lo ha advertido el Grupo de Trabajo Respiratorio de la SEMG (Sociedad Española de Medicina General). En una nota de prensa asegura que, aunque los inhaladores han supuesto un gran avance, se obtienen menos resultados. Esto se debe, según la SEMG, a una utilización defectuosa.

Según destaca la SEMG, los errores con los inhaladores se corrigen con la educación del paciente. Los médicos y la enfermería deben enseñar al paciente cómo usar estos dispositivos. La gran variedad de inhaladores existente es una ventaja porque permite adaptar el dispositivo a las necesidades del paciente.

El doctor Mario Bárcena, del Grupo de Trabajo Respiratorio de la SEMG, reconoce que su uso no es fácil. “No es tan fácil como tragar un comprimido o aplicar un inyectable”, asegura. Para evitar errores con los inhaladores se requieren ciertas habilidades y unas características físicas, indica la SEMG.

Existen diversos dispositivos para el asma y la EPOC. Todos ellos son eficaces si se utilizan correctamente, explica la sociedad científica. Sin embargo, lo habitual es encontrarse con errores a la hora de usar los inhaladores. A esto se suma que el nivel de incumplimiento de la posología indicada es alto en el asma y la EPOC.

Errores más comunes

Los problemas más habituales con los inhaladores que  utilizan los pacientes neumológicos para el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica siguen produciéndose, según indica desde la sociedad. Así lo recoge una revisión sistemática realizada sobre 144 artículos publicados entre los años 1975-2014. Las conclusiones de esta revisión, señala SEMG, indican que es necesario poner en marcha nuevos enfoques en la educación para su manejo. Los errores más comunes en los usuarios de inhaladores son:

  1. No realizar la espiración previa a la utilización del inhalador.
  2. No realizar la apnea después de la inhalación.
  3. No hacer bien la coordinación entre inhalación y la pulsación del dispositivo.
  4. No hacer la inspiración profunda y enérgica.
  5. No tener la capacidad inspiratoria suficiente para poder realizar la inspiración.
  6. No quitar la tapa del inhalador.
  7. No agitarlo.
  8. No sellar bien los labios en la boquilla.

Desde la SEMG insisten en que los errores con los inhaladores hacen que estos dispositivos pierdan su eficacia. Por eso recomiendan que antes de cambiar de dispositivo se compruebe si se está utilizando adecuadamente. La sociedad científica advierte también del bajo grado de conocimiento de su manejo por parte de los profesionales implicados.