Las aerolíneas y los aeropuertos no suministran oxígeno mientras dure el vuelo. Si el paciente viaja en un vuelo comercial, debe saber identificar los síntomas de hipoxemia. Estos pueden ir desde dolor en el pecho hasta tos y dificultad respiratoria. Un 10% de las urgencias médicas en aviones comerciales se debe a problemas respiratorios relacionados con EPOC.

Los cambios en el interior del avión pueden ser imperceptibles para las personas sanas, pero afectan negativamente a la salud de aquellos pajeros con alguna patología respiratoria crónica, por muy leves que parezcan a simple vista.

Un paciente con insuficiencia respiratoria que reciba oxigenoterapia en su casa, también la necesitaría si viaja en avión, quizá con un flujo superior. Si el pasajero padece EPOC, ya sea leve o grave, podría requerir más dosis de oxígeno, según mencionada publicación. Antes de iniciar un viaje, el neumólogo debe valorar la necesidad de oxígeno y pedir, en caso necesario, un test de simulación de altitud para predecir posibles efectos del vuelo.

Política de uso de oxígeno en vuelos

Dependiendo de cada compañía, las políticas de uso de oxígeno en los vuelos comerciales son diferentes. Antes de iniciar un viaje, es conveniente informarse de los costos que puede suponer y las valoraciones médicas pertinentes

En cuanto al suministro de oxígeno, hay que asegurarse antes de que se dispone de él en el lugar de destino. El paciente debe contactar con los proveedores y ellos le informarán sobre quién puede suministrárselo en la localidad de destino. Viajar con oxígeno es posible si se tiene en cuenta la preparación: concentrador portátil, duración de sus baterías, fuente de alimentación en el avión…