Consumir Viagra® (sildenafilo) podría no ser una buena opción para los pacientes con hipertensión pulmonar, según el estudio de un grupo de cardiólogos del Hospital Gregorio Marañón y del CIBERCV (Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares) del que se ha hecho eco la agencia EFE.

El estudio, publicado en European Heart Journal, ha demostrado que el consumo de Viagra®, vasodilatador pulmonar usado en casos de disfunción eréctil, provoca un empeoramiento en los pacientes con hipertensión pulmonar. Para llegar a esta conclusión, cirujanos y cardiólogos de 18 países invitaron a 200 pacientes con hipertensión pulmonar residual que se mantenía cuando la lesión valvular que la causó ya estaba corregida.

De estos pacientes, 96 recibió placebo y 104 tomaron Viagra® sin que ellos mismos supieran si estaban recibiendo el principio activo o el placebo. El tratamiento duró 6 meses. Durante este tiempo, aquellos que consumieron Viagra® tuvieron, aproximadamente, el doble riesgo de encontrarse peor y volver a urgencias.

Pese a que los resultados de este estudio financiado por el Gobierno pueden decepcionar a laos pacientes, son imprescindibles para determinar las opciones de tratamiento, disminuir costes y abrir nuevas vías a la investigación.

Hipertensión pulmonar

La hipertensión pulmonar, señalan en un comunicado, necesita constantes ingresos hospitalarios y es muy difícil de tratar. Esta enfermedad puede estar provocada por distintos procesos, como la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) o la hipertensión pulmonar primaria.

Esta patología suele estar causada por el incremento retrógrado de la presión en los vasos pulmonares de la zona izquierda del corazón (daño izquierdo). Si este daño persiste, la presión de sangre en el pulmón aumenta y desaparece, si el problema se resuelve pronto. Si por el contrario se abandona, el problema se hace irreversible y empeora el problema original del lado izquierdo.