La falta de oxígeno afecta al miocardio y al sistema nervioso central porque no se puede aguantar si riego sanguíneo más de unos minutos. La asfixia hace que los niños que están sanos, pueda morir en el parto o sufrir secuelas muy severas como la parálisis cerebral, la ceguera, las deficiencias sensoriales o la sordera.

Hoy en día, cuando se sospecha que un recién nacido ha sufrido asfixia en el parto, se le traslada inmediatamente al hospital de referencia. El traslado debe realizarse durante las primeras seis horas de vida, tal y como explica el pediatra y neonatólogo del Hospital de la Fe de Sevilla, Máximo Vento (imagen).

Entre los proyectos más destacados, en los que participa el Hospital de la Fe, está el Albino, que tiene 6 millones de euros de presupuesto. En el Albino participan países como Suecia, Italia, Holanda, Portugal o Finlandia para evaluar la seguridad del alopurinol tomado tras el nacimiento y compaginado con tratamiento de hipotermia.

El proyecto, además de validar biomarcadores de las lesiones cerebrales en los neonatos, informará también sobre la hipotermia. La bioquímica y la biología molecular se coordinará por el Grupo de Investigación en Perinatología en el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe.

Al mismo tiempo se está trabajando en el Hypotop. En este ensayo, a los bebés se les da una medicación para que o haya hiperexcitabilidad en las neuronas que causan daño cerebral. Debido a la rapidez en las investigaciones, es posible que en 6 meses haya resultados que mejores la calidad de vida de los recién nacidos.

"En estas unidades especializadas se induce al bebé una hipotermia, se le baja la temperatura corporal a 34 grados durante 72 horas, para disminuir la inflamación cerebral y así reducir la posibilidad de secuelas”. Máximo Vento.