Según recoge la agencia EFE, el objetivo de este proyecto es reducir la incidencia del ictus en el ámbito laboral a través de la prevención y el conocimiento de esta patología. Las acciones que desarrollará Adacen para fomentar la prevención del ictus en el trabajo se incluyen dentro de su plan de responsabilidad social corporativa.

La asociación navarra tiene previsto lanzar en los próximos meses un nuevo proyecto en este campo que quiere impulsar a nivel nacional. Tal y como destaca EFE, se ha iniciado una campaña de captación de fondos para poder poner en marcha esta iniciativa. Adacen recuerda que el coste personal, laboral y social del ictus es un 6% del gasto sanitario público.

Primera causa de discapacidad

El ictus es la primera causa de discapacidad en el adulto, según detalla Adacen. Uno de los factores que ha de tenerse en cuenta en cualquier estrategia de prevención del ictus en el trabajo es el estrés laboral, una condición que aumenta el riesgo de sufrir isquemia cerebral. Esta patología, explica Adacen, cada vez es más reconocida como accidente laboral.

Un estudio desarrollado por UGT en 2016 afirma que infartos y derrames cerebrales son la primera causa de muerte en el trabajo. La atención al ictus por parte de la empresa supone un coste muy elevado en términos de bajas laborales, adaptaciones de puestos de trabajo, indemnizaciones o rotaciones.

Las medidas de prevención del ictus están especialmente dirigidas a aquellos trabajadores con puestos con mucha presión y en los que se dan situaciones poco predecibles. Estos empleados, apunta Adacen, tienen hasta un 58% más posibilidades de sufrir ictus. En España, cada año se producen 130.000 casos nuevos de accidentes cerebrovasculares causando la muerte en un 30% de ellos y una discapacidad grave en otro 40%.