Anti-HMGCR está detrás de ciertos casos de miositis inducida por estatinas en los que el paciente no mejora pese a abandonar el tratamiento anticoagulante. Así lo ha explicado el investigador estadounidense Andrew Mammen en el 38.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que se está celebrando en Madrid.

En un encuentro, el profesor adjunto de Neurología y Medicina en la Universidad Johns Hopkins ha explicado que existen 3 tipos histológicos de miositis: la dermatomiositis, la polimiositis y la miopatía necrotizante. Asimismo, ha señalado que esta patología, que suele provocar gran discapacidad, está relacionada con factores genéticos y desencadenantes ambientales.

En ese sentido, ha explicado el caso de un paciente con una miositis que en principio se relacionó con un tratamiento de estatinas. Sin embargo, aunque se retiró este tratamiento, la enfermedad miopática seguía avanzando. Una situación que, tal y como se ha demostrado, tiene que ver con anti-HMGCR.

Según ha explicado Mammen, las estatinas desencadenan una mayor exposición de HMGCR que da lugar a una respuesta inmune. Cuando se retiran las estatinas, sigue habiendo mayor exposición a HMGCR en el músculo, lo cual causa la progresión de la miositis, que también puede estar inducida por suplementos o alimentos que contienen lovastatina, como un tipo de champiñón.

Estos pacientes recuperan su fuerza muscular en la mayoría de los casos con tratamiento inmunosupresor; en aquellos que no mejoraban, se lograron avances con IVIG (inmunoglobulina intravenosa). Un tratamiento, este último, aplicado a un adolescente de 13 años con miopatía necrotizante que había terminado en una silla de ruedas; con esta terapia, ha conseguido recuperar su movilidad.