La investigación se ha llevado a cabo a partir de estudios aleatorizados, sencillo y doble ciego y ensayos en pacientes adultos con resistencia al tratamiento de la epilepsia parcial. Este estudio ha evaluado los siguientes parámetros: 50% o más de reducción en la frecuencia de las crisis, la ausencia de crisis, la incidencia de eventos adversos del tratamiento, y la suspensión del tratamiento.

En él participaron 2.399 personas que se distribuyeron entre las que recibían brivaracetam (1.715) y las que tomaban placebo (684). Los efectos adversos asociados al brivaracetam fueron la irritabilidad, la fatiga, la somnolencia y los mareos. La investigación concluye que añadir brivaracetam en adultos que rechazan el tratamiento para la epilepsia parcial es efectivo para reducir la frecuencia de las crisis.

El tratamiento con lacosamida como adyuvante también es efectivo

Este principio activo ha sido recientemente autorizado por la Comisión Europea como tratamiento complementario de las crisis epilépticas de inicio parcial con o sin generalización secundaria en adultos y adolescentes mayores de 16 años. Otro de los fármacos complementarios empleados para tratar la epilepsia parcial es la lacosamida.

Una revisión publicada en la Biblioteca Cochrane concluye que es eficaz y se tolera bastante bien a corto plazo cuando se utiliza como tratamiento complementario para la epilepsia parcial resistente a los fármacos en adultos. Asimismo, constataron que este fármaco reduce la frecuencia de las crisis. Entre sus efectos secundarios se incluye la visión borrosa o doble, problemas de coordinación y sensación de mareos y nauseas.