Más de 21 millones de personas de todo el mundo padecen esquizofrenia, una enfermedad psiquiátrica crónica que provoca alteraciones del sistema nervioso, alucinaciones, delirios, deterioro cognitivo, aislamiento social, falta de motivación e incapacidad para sentir placer, entre otros síntomas.

Pese a que existen numerosas investigaciones sobre la esquizofrenia, su origen es todavía desconocido. Por ello, el Grupo de Investigación de Neurobiología del Comportamiento de la Universidad Pompeu Fabra ha puesto en marcha esta investigación para averiguar el origen de los síntomas psicóticos que caracterizan la enfermedad.

Las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento han detectado que los pacientes con esquizofrenia pueden tener una menor densidad de receptores de adenosina. Estos receptores neuronales se encuentran en las neuronas de estriado y en el hipocampo. Las neuronas de estriado son las responsables de las respuestas de recompensa y motivación, mientras que el hipocampo se encarga de la memoria.

Los responsables del estudio han analizado las bases neurológicas de la esquizofrenia en ratones transgénicos carentes de receptores de adenosina. Según la investigación, los ratones que no presentaban receptores de adenosina mostraron fallos en el filtrado sensorial, la coordinación del movimiento y en la capacidad para adquirir conocimiento.