Según ha informado el centro en una nota, las neuronas envían constantemente sustancias y señales a lo largo de estas extensiones nerviosas, que en seres humanos pueden alcanzar un metro de longitud. Los axones tienen en su interior una densa red de microtúbulos, finos filamentos que empujan el crecimiento del axón y que, a su vez, sirven de vías de transporte.

“Las neuronas son células que dependen especialmente de los microtúbulos tanto para el transporte interno de componentes como para la comunicación entre ellas pero curiosamente no entendíamos cómo los forman y los organizan”, ha señalado Lüders, investigador principal del laboratorio de Organización microtubular del IRB.

A partir del estudio de neuronas del hipocampo en ratones, los científicos han observado que dichas células diferenciadas (que han perdido la capacidad de dividirse) reutilizan un complejo molecular, hasta ahora descrito exclusivamente en división celular, para generar nuevos microtúbulos dentro de los axones.

Se trata, de un complejo “determinante en la formación y mantenimiento del axón neuronal, una de las estructuras celulares más enigmáticas”, de acuerdo con el autor principal, Carlos Sánchez-Huertas, investigador postdoctoral del grupo de Lüders y actualmente en el Centre de Recherche en Biologie Cellulaire de Montpellier (CNRS).

“Creo que se seguirán descubriendo casos de proteínas de la división celular, como quinasas y motores moleculares, que son reutilizadas por las células postmitóticas para otras tareas moleculares”, ha añadido el redactor de este estudio, que ha contado con financiación del Ministerio de Economía y Competitividad y de fondos FEDER.

Para el equipo, el tándem formado por los complejos de Augmina y gamma Tubulina (gTuRC) promueve la formación de nuevos microtúbulos sobre otros ya existentes. Así, el nuevo microtúbulo “hereda” la misma orientación que el antiguo, favoreciendo la formación de haces de microtúbulos con una polaridad uniforme, característica fundamental en los axones.

Conocer cómo se forman los microtúbulos y cómo se organizan en una red compleja y ordenada en las neuronas es fundamental para el avance de las neurociencias y puede ofrecer pistas sobre la regeneración axonal, necesaria para reparar lesiones medulares, algo que hoy en día no es posible. Además, el trabajo puede ayudar a comprender mejor enfermedades neurodegenerativas en las que la red de microtúbulos está dañada, como es el caso del alzheimer.