Así lo ha asegurado Jacobo Rogado, uno de los investigadores del estudio, que explicó que el principal objetivo del estudio era establecer si dicha asociación existe y cuáles son los factores que pueden predecir el riesgo de padecer cáncer. Los científicos revisaron los registros médicos de 914 pacientes tratados en urgencias y en la Unidad de Accidentes Cerebrovasculares del Hospital de La Princesa entre enero de 2012 y diciembre de 2014.

Un total de 381 pacientes cumplieron los criterios de inclusión y tuvieron un seguimiento durante 18 meses a partir del diagnóstico del accidente cerebrovascular. Los datos demográficos y clínicos fueron recopilados y comparados entre aquellos que desarrollaron cáncer y aquellos que no lo hicieron. Las variables que se asociaron con el cáncer en el análisis univariado se sometieron a un análisis multivariante.

Entre los 6 y los 18 meses después, momento crítico

Durante los 18 meses de seguimiento, 29 (7,6%) de los pacientes que habían sobrevivido a un accidente cerebrovascular fueron diagnosticados con cáncer. El cáncer de colon, de pulmón y de próstata fueron los más habituales. Estas cifras resultaron ser superiores al 4,5% estimado en las estadísticas de población general.

El 45% de los diagnósticos de cáncer se produjo en los 6 meses siguientes al diagnóstico de accidente cerebrovascular. Casi 2 tercios (62%) de los pacientes con cáncer presentaron enfermedad metastásica o localmente avanzada. El análisis multivariado reveló que una edad superior a 76 años, un diagnóstico previo de cáncer, altos niveles de fibrinógeno (superior a 450 mg/dl) y bajos niveles de hemoglobina (inferior 13 g/dl) se asociaron con el cáncer.

“Los pacientes que han sobrevivido a un accidente cerebrovascular deben tener un seguimiento médico en los 18 meses sucesivos para analizar el posible desarrollo de cáncer. Esto debe aplicarse, con mayor énfasis, en aquellos pacientes que tienen más edad, que han tenido algún tipo de tumor previo, que tienen altos niveles de fibrinógeno o bajos niveles de hemoglobina”, concluyó Rogado.