La investigación se puso en marcha con el objetivo de identificar si existen diferencias entre ancianos con y sin deterioro cognitivo en relación a la calidad de la marcha y el equilibro. El estudio publicado en la Revista Española de Geriatría y Gerontología señala que el envejecimiento se ha asociado con una mayor prevalencia de deterioro cognitivo y ese se ha relacionado con alteraciones del equilibrio o trastornos de la marcha.

Los investigadores llevaron a cabo un estudio observacional entre 82 ancianos institucionalizados mayores de 65 años. Evaluaron el estado cognitivo de los ancianos a partir del Mini Examen del Estado Mental (MMSE), y estudiaron las alteraciones de la marcha y el equilibrio con el test de la marcha de 6 minutos, la medición de la zancada, la velocidad de la marcha y la prueba cronometrada ‘Levántate y anda’.

Los ancianos fueron distribuidos en 3 grupos: 28 en el grupo sin deterioro cognitivo, 29 con deterioro cognitivo leve y 26 con deterioro cognitivo moderado. Los resultados para las variables de marcha mostraron diferencias significativas entre los grupos en todos los aspectos analizados. En el caso de las variables del equilibrio, los peores resultados estaban asociados a la severidad del deterioro cognitivo.