Según informa Infosalus, la miastenia cursa brotes de mejoría y de gravedad, y puede llevar a convertirse en una enfermedad invalidante. En la actualidad, según cifras de la SEN, hay cerca de 10.000 afectados, con 700 casos nuevos cada año. Pese a que puede originarse a cualquier edad, tiene una incidencia más alta en la edad reproductiva de las mujeres (entre los 20 y los 40 años) y en hombres de entre 50 y 70 años.

Además de España, países como Dinamarca, Japón y Canadá también han visto crecer la prevalencia de la miastenia en las personas mayores. Aunque las causas se desconocen, los expertos reconocen que puede deberse al envejecimiento del sistema inmune. Jesús Esteban Pérez, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Neuromusculares de la Sociedad Española de Neurología (SEN), asegura que también puede deberse a “una mejor identificación de los pacientes y los avances terapéuticos”.

Los retrasos en el diagnóstico de la miastenia suelen deberse a que uno de sus principales síntomas, la debilidad, es leve. Además, señala la sociedad científica, es una enfermedad muy variable, cuyo inicio puede ser muy precipitado. Por norma general, el primer síntoma que se percibe es la debilidad en los músculos oculares.

El tratamiento depende de la edad

En cuanto al tratamiento, Jesús Esteban reconoce que depende de la edad del paciente y de la gravedad y la progresión de la enfermedad, pero actualmente en la mayoría de casos puede ser controlada. “La medicación ha permitido que la mayoría de los pacientes vuelvan a realizar una actividad normal. No conseguimos retirarla a más de un 30% de los casos, en el resto los pacientes deben seguir con ella durante toda su vida, pero actualmente un 90% de los pacientes pueden llevar vidas normales o casi normales”, ha explicado.