Por otro lado, los cambios anatómicos en el cerebro que derivan en el deterioro cognitivo, son atribuibles a los efectos del tratamiento con corticosteroides, habitualmente prescritos en casos de LES, según el estudio publicado en la revista Arthritis Care and Research.

Yu-Ru Lin, autor principal del estudio, y su equipo, realizaron un muestreo aleatorio entre 2004 y 2008, del 99,9% de los ciudadanos taiwaneses cubiertos por el seguro nacional de salud del país. Durante el estudio se tuvo en cuenta tanto a los que padecían la enfermedad reumatológica como a los que no.

Tras el seguimiento de un máximo de 7 años hasta el diagnóstico de demencia, el análisis reveló una tasa dos veces mayor de la esta enfermedad neurodegenerativa en pacientes con LES. Se produjeron 357 casos por cada 100.000 personas al año en la cohorte con lupus, en comparación con los 180 casos por cada 100.000 entre los pacientes sanos.

“Cuando sufres un daño orgánico en el cerebro, siendo éste de naturaleza autoinmune y teniendo en cuenta otros factores que causan daño crónico, los defectos psicológicos se traducen en demencia” resume Yehuda Schoenfeld, investigador de la Universidad de Tel Aviv, en Israel en una entrevista para la revista Rheumatology Network. “Es como una acumulación de daños”, sentencia.

Tras este descubrimiento, el siguiente paso para Schoenfeld pasa por afianzar los resultados. “En principio los reumatólogos no deberían variar la práctica con sus pacientes; no al menos hasta que se analicen los mecanismos y se descubra como prevenirlos”, avanza el inmunólogo.

Los próximos experimentos se encaminarán también a acotar el lupus eritematoso sistémico como factor de riesgo para la demencia o bien incluir otras enfermedades reumatológicas como posibles responsables.