Los electrodos direccionales constituyen una de las novedades más importantes en el campo de la neuromodulación y la neuroestimulación, según se ha puesto de manifiesto en este encuentro. Estos dispositivos permiten dirigir el campo eléctrico hacia cualquier punto del cerebro, logrando de esta forma una terapia más personalizada y más eficiente para cada paciente.

Tal y como ha explicado José Obeso, director del Centro Integral en Neurociencias A.C HM CINAC, en la actualidad “la tecnología aplicada a la Medicina se está desarrollando en nuevos campos y, gracias a los conocimientos que tenemos, estamos avanzando en muchas enfermedades, permitiendo realizar tratamientos que hace algunos años no éramos capaces de hacer con la neurocirugía funcional”.

Conseguir desarrollar sistemas más pequeños con terapias personalizadas para cada paciente, es uno de los principales retos a los que se enfrenta esta especialidad desde el punto de vista tecnológico. Desde la perspectiva clínica, el objetivo es expandir la terapia a nuevas indicaciones como pueden ser el trastorno obsesivo compulsivo, el síndrome de Tourette o el deterioro cognitivo.

Al menos 400.000 personas en España sufren temblor esencial, un trastorno del movimiento que se produce principalmente en las extremidades superiores, cabeza y cuerdas vocales; y que genera una situación de incapacidad que puede alterar la autonomía y la calidad de vida del paciente. En cuanto al parkinson, más de 160.000 personas sufren esta enfermedad neurodegenerativa en España, según los datos de la Federación Española de Parkinson (FEP).