Erenumab ha recibido la opinión positiva del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) como medicamento preventivo de la migraña para pacientes adultos que tengan episodios al menos 4 días al mes. El fármaco es autoinyectable y está previsto que se administre una vez al mes.

La migraña está entre las 10 causas principales de años vividos con discapacidad de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Erenumab (cuyo nombre comercial es Aimovig®) es el primer tratamiento de su clase diseñado de manera específica para prevenir la migraña, según ha informado Novartis, la compañía que ha desarrollado el medicamento junto a Amgen.

Para realizar su función preventiva, erenumab bloquea el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP-R), que desempeña un papel esencial en la citada patología. “Es emocionante estar más cerca de poder ofrecer en Europa la primera terapia dirigida para prevenir la migraña”, ha asegurado Paul Hudson, CEO de Novartis Pharma, que ha apuntado que, si se aprueba su uso, los pacientes dispondrán de una alternativa a “tratamientos preventivos dirigidos a otras afecciones, a menudo asociados a mala tolerabilidad y falta de eficacia”.

La opinión positiva que ha recibido erenumab está basada en 4 estudios en los que participaron 2.600 pacientes. El fármaco mostró beneficios significativos frente al placebo en la reducción del número de días con migraña al mes. En el caso de los pacientes con migraña episódica, los que tomaron erenumab disminuyeron a la mitad la cantidad de días con migraña. La eficacia, tolerabilidad y seguridad se midieron en ensayos como el estudio Liberty.

Erenumab es la única terapia aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) que se ha diseñado de forma específica para prevenir la migraña a través del bloqueo del péptido relacionado con el gen CGRP-R. La opinión positiva es un paso previo a la aprobación, sobre la que la Comisión Europea emitirá una resolución definitiva en los próximos meses. La decisión se aplicará en todos los estados de la Unión Europea, así como en Noruega, Islandia y Liechtenstein.