Tras el estudio, César Fernández de las Peñas, director del Departamento de Fisioterapia, Terapia Ocupacional y Medicina Física de la Universidad Rey Juan Carlos y otros investigadores del centro, han concluido que el tratamiento manual puede ser tan efectivo como el quirúrgico.

Según publica la revista científica Journal of Pain, la mitad de los voluntarios han sido sometidos a una cirugía de descompresión del ligamento transverso en el túnel de carpo, mientras los demás, distribuidos de forma aleatoria han formado parte de un programa de modulación del dolor durante 3 semanas.

A lo largo de este tiempo, los pacientes han realizado tres sesiones de relajación y movilización de los tendones del miembro superior, así como el tratamiento de sus zonas anatómicas relacionadas, a saber: cuello, pectoral menor, pronador redondo, fascia palmar, flexores de la muñeca, bíceps branquial y escalenos.

El grupo de la URJC ha seguido la evolución de los pacientes a lo largo de 12 meses, evaluando los resultados a través de variables relacionadas con el dolor, la funcionalidad y la discapacidad, especialmente en comparación con los momentos previos al tratamiento.

Según el estudio, a corto plazo -pasados 1 a 3 meses- el grupo que ha presentado mejores resultados en cuanto a dolor y funcionalidad ha sido el de fisioterapia. Entre los 6 y los 12 meses posteriores las variables de ambos grupos se han ido homogeneizando hasta concluir que, a largo plazo, el modelo quirúrgico y el de neuromodulación son igualmente efectivos.