Un estudio del CNIO halla una combinación de fármacos para frenar el crecimiento del glioblastoma.

Un equipo de investigadores ha frenado el crecimiento del glioblastoma en ratones. Este tumor cerebral es uno de los más letales y la esperanza de vida de estos pacientes ronda los 14 meses. Tal y como recoge EFE, el hallazgo corresponde al grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas) que dirige María Blasco. Este tumor es difícil de tratar porque suele desarrollar resistencias al tratamiento, señala EFE.

El glioblastoma es conocido por su capacidad de regeneración. Entre las células que lo forman hay una población con características similares a las células madre. Estas pueden reducir el tumor completo a partir de una de ellas. El estudio del equipo de María Blasco, publicado en EMBO Molecular Medicine, ha identificado combinaciones de fármacos que eliminan la resistencia al tratamiento en ratones.

Telómeros y cáncer

Además, la investigación ha detectado una conexión hasta ahora desconocida entre el gen Ras y el mantenimiento de los telómeros en las células. Tal y como explica Blasco, el resultado es doble. Por un lado, han encontrado fármacos ya aprobados que bloquean una nueva diana. Al mismo tiempo han descubierto que algunas rutas moleculares importantes para el cáncer regulan la protección de los telómeros.

Blasco explica que los telómeros son unos capuchones, en los extremos de los cromosomas, que contienen la información genética de las células. En ocasiones, para luchar contra el cáncer, se ataca a los telómeros de las células tumorales, añade la investigadora. El CNIO ya logró detener el crecimiento del glioblastoma humano en ratones bloqueando la proteína TRF1, componente de la estructura que protege a los telómeros. Los resultados fueron un éxito y la supervivencia de los animales mejoro hasta un 80%.

Con este antecedente, el equipo liderado por María Blasco ha buscado más compuestos activos contra TRF1, pero esta vez entre 114 fármacos antitumorales. El cribado reveló, detalla EFE, que varios bloquean TRF1 en células de glioblastoma y de cáncer de pulmón. Los investigadores han comprobado que el mecanismo de acción de estos fármacos toca rutas moleculares muy implicadas en el cáncer.

Jessica Louzame, coautora del estudio, destaca la importancia de que varias rutas distintas intervengan en la protección de los telómeros actuando sobre TRF1. “Esto confirma la importancia de los télomeros para las células del cáncer”, añade. El CNIO ha probado, además, la combinación de estos fármacos con los primeros compuestos inhibidores de TRF1 desarrollados por el CNIO. Los resultados también han sido positivos porque se ha obtenido un efecto sinérgico, evitando la aparición de resistencias, concluye el CNIO.