En comparación con otras drogas, la cocaína supone un riesgo particular para la enfermedad vascular y está más implicada en las consultas a urgencias (40,3%), con tasas más bajas en mujeres que en hombres de entre 35 y 44 años, según indican los investigadores. Hasta el momento, se conocen los daños provocados por la cocaína en el sistema cardiovascular y cerebrovascular, y su vinculación con la hipertensión, la taquicardia, el infarto de miocardio y la muerte súbita.

Sin embargo, el desarrollo acelerado de las enfermedades vasculares por esta causa sigue sin detectarse y la ausencia de síntomas de las patologías vasculares en los resultados de trastornos por consumo de cocaína provoca una progresión silenciosa de la enfermedad.  

En los casos de adicción a la cocaína en los que se produce una ruptura de los vasos, el daño endotelial promueve el incremento de fibrinógeno (glicoproteína que ayuda en la formación de coágulos de sangre) y del factor de Von Willebrand (glicoproteína de señalización en los cambios endoteliales), lo que favorecería la formación de trombos, reduciría el flujo de sangre y podría provocar daños en los órganos, según indican los autores.

Incluir el consumo como factor de riesgo

Asimismo, la inflamación y la aterosclerosis contribuyen a la enfermedad cardiovascular como, por ejemplo, en la endocarditis. Todo ello hace que se requieran más procedimientos para la detección temprana de las enfermedades vasculares, así como para la prevención de la morbilidad y la mortalidad cardiovascular y cerebrovascular asociados a los sujetos con adicción a la cocaína.

Según explican los científicos, el consumo de cocaína debería incluirse en los protocolos como un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, vasculares y arteriales. Asimismo, las directrices de tratamiento farmacológico de las adicciones deberían considerar una terapia preventiva para evitar el daño vascular en los consumidores de cocaína. Ello reduciría el deterioro grave de los pacientes y la muerte súbita prematura en este grupo de población.