El objetivo de la revisión fue analizar los efectos de la reserpina y la clorpromazina en el tratamiento de la esquizofrenia. Para ello los investigadores seleccionaron los ensayos clínicos aleatorios centrados en la clorpromazina versus la reserpina para la esquizofrenia que proporcionaron datos utilizables. Se seleccionaron 9 estudios con un promedio de 60 participantes por estudio.

Al comparar la clorpromazina con la reserpina en el tratamiento de la esquizofrenia, la mejoría en el estado global fue mejor a corto plazo en los pacientes que recibieron clorpromazina. En cuanto a la distorsión paranoica, medida a partir del Multidimensional Scale for Rating Psychiatric Patients (Msrpp), el resultado para ambos fármacos fue similar. Tampoco hubo diferencias en el ajuste ocupacional y el comportamiento general de los pacientes.

La principal diferencia entre la reserpina y la clorpromazina es que el primero interrumpe de manera permanente algunas funciones químicas en el cerebro y aunque se suspenda el tratamiento, el efecto de la reserpina continua hasta que el cuerpo renueva sus reservas de los productos químicos cerebrales modificados. Sin embargo, el efecto de la clorpromazina dura únicamente mientras el producto químico se mantenga en el cuerpo. Esto quiere decir que el bloqueo de la química cerebral por la clorpromazina es reversible, el de la reserpina no.