Si un trabajador no ejercita el intelecto durante su trabajo, su mente perderá productividad, ha asegurado el investigador y presidente de la German Society for Brain Training, Siegfried Lehrl. Las personas que no han desarrollado y ejercitado su capacidad intelectual en sus trabajos, han visto mermada su productividad, ha insistido Lehrl. Otro estudio ha analizado cuáles son las consecuencias de la inactividad en los pacientes ingresados en el hospital.

Los resultados de dicho estudio pusieron de manifiesto que después de una semana en la cama, la capacidad intelectual de estos pacientes se redujo aún más. Su coeficiente intelectual disminuyo en 5 puntos, y se redujo en 20 después de 3 semanas en la cama. “La rutina es el enemigo del desarrollo intelectual”, ha subrayado Siegfried Lehrl.

Pese a estos resultados, Siegfried Lehrl ha asegurado que los propios trabajadores pueden mejorar su productividad intelectual con una serie de ejercicios que ejerciten la mente. Por ejemplo, Lehrl recomienda buscar palabras con una terminación determinada en un periódico o pensar palabras simples para transformarlas mentalmente en otras.

Estos ejercicios sencillos permiten entrenar la memoria y otras funciones de la mente mejorando la agilidad de la misma y la productividad intelectual. Además, ayudan a procesar información de forma rápida e incrementan la capacidad de la memoria. El ejercicio físico también puede contribuir a mejorar la productividad intelectual. Siegfried Lehrl recomienda comer menos azúcar y movernse más, ya que el movimiento favorece la rapidez en el pensamiento.