La Academia Americana de Pediatría (AAP) elaboró una serie de directrices que comprendían, entre otros aspectos, la introducción de la terapia conductual como primera línea de tratamiento. Estas indicaciones han permitido, según señala el estudio, mantener constante la tasa de recetas de medicamentos estimulantes.

Según explica el doctor Alexander Fiks, director médico del Consorcio de Investigación en Pediatría del Hospital de Filadelfia, existía una preocupación por el exceso de diagnósticos de TDAH entre los niños en edad preescolar. Uno de cada 3 casos de niños con TDAH se diagnostica en la edad preescolar y el 47% de ellos son tratados con fármacos o con una combinación de fármacos y terapia conductual, señala Fiks.

El uso reducido de la terapia conductual preocupa a los investigadores

En el periodo anterior a la publicación de las directrices de la AAP, cerca de un 0,7% de los niños de entre 4 y 5 años eran diagnosticados de TDAH. Tras las directrices, un 0,9% de un total de 56.000 niños fueron diagnosticados de TDAH. Sin embargo, la tasa de recetas de fármacos estimulantes se mantuvo en el 0,4% de los diangosticados.

Con estos resultados, el neuropsicólogo del Hospital Pediátrico Niklaus (Miami) Brandon Korman ha lamentado que no se haya usado más la terapia conductual. “Incluso si el niño diagnosticado de TDAH no tiene la enfermedad, la terapia conductual no le hace ningún mal”, asegura este especialista.

A juicio de Korman existe un problema doble. Por un lado, los pediatras no están recomendando la terapia conductual a los niños, y por el otro, hay muy pocos terapeutas calificados para tratar a todos los niños que necesitan ayuda. Por este motivo, considera necesario hacer un mayor esfuerzo de colaboración entre los profesionales de la medicina para ofrecer la mejor atención a los niños.