El estudio se ha presentado en el Congreso Mundial del Dolor celebrado en Nueva York donde ha sido “muy bien recibido”, según ha explicado Jorge Calle, especialista en Anestesia y Reanimación. Este anestesista ha destacado que se trata de un tema en reciente investigación y en proceso de estandarización. Los estudios sobre este asunto son escasos tanto en España como en el ámbito internacional.

La neuralgia del trigémino se caracteriza por breves ataques de dolor punzante en la mandíbula o la mejilla, que comienza siendo brusco y puede repetirse de forma intermitente. El tratamiento más habitual suele ser con neuromoduladores, radiofrecuencia térmica del ganglio de Gasser y la cirugía.

La terapia farmacológica está limitada por los efectos adversos

Sin embargo, según la Unidad del Dolor de Ciudad Real, la terapia farmacológica de la neuralgia del trigémino está limitada por la falta de eficacia y los efectos adversos. Por su parte, la radiofrecuencia térmica conlleva un procedimiento complejo que requiere la sedación del paciente, la suspensión previa de anticoagulantes, además de las posibles complicaciones de lesión del nervio y estructuras adyacentes.

Por este motivo, los especialistas de esta unidad ven la toxina botulínica A como una alternativa a los tratamientos convencionales ya que supone beneficios determinantes en la escala de percepción del dolor y reduce los efectos secundarios. Para llegar a estas conclusiones, el equipo de la Unidad del Dolor realizó un estudio observacional en 15 pacientes con neuralgia de trigémino.

Los participantes en la investigación habían recibido tratamiento en los últimos 6 meses y 11 de ellos se habían sometido previamente a radiofrecuencia. Fueron evaluados periódicamente con una escala de valoración del dolor (EVA), cuyos resultados determinaron un beneficio significativo mediante el uso de la toxina botulínica, con reducción e incluso desaparición del dolor por un periodo de hasta 3-6 meses.