Desde la primera cirugía de implante coclear, realizada hace 70 años, “la tecnología ha mejorado tremendamente”; motivo por el cual el profesor de Otorrinolaringología de la Universidad Médica de Carolina del Sur, Ted Meyer considera factible que, en el futuro, los implantes cocleares sean totalmente internos y con funcionalidades como bluetooth, suministro de fármacos o ayudas a la regeneración ósea.

El experto mundial en implantes cocleares ha asegurado en una entrevista concedida a la agencia EFE que prácticamente el 100% de los pacientes implantados acaba oyendo mejor que antes. Además, “cualquier niño o adulto con una pérdida auditiva significativa que el audífono no sea capaz de resolver es un buen candidato a la cirugía de implante”.

Aunque el tamaño de la cóclea es similar, “la cabeza de un niño es más pequeña por lo que la parte interior del implante coclear no se desarrolla de la misma manera que la exterior”, explica el neurólogo. “Estadísticamente y, según mi experiencia -más de 800 intervenciones-, una persona que recibe un implante de bebé tiene que ser reimplantado varias veces a lo largo de su vida”.

En este sentido, recuerda, la edad recomendable para realizar la intervención es “cuanto antes, especialmente si la sordera es de nacimiento”. En EE. UU. suele realizarse a partir de los 12 meses, pero, por lo general, “los padres implantan al hijo con la idea de que pueda acudir a cualquier colegio”. En todo caso, recomienda Meyer, la cirugía debe venir acompañada de rehabilitación y apoyo familiar.

“Las terapias audioverbales se basan en la escucha y el habla sin usar ningún tipo de apoyo adicional, como la lectura de labios o la lengua de signos”, explica, “el objetivo es que el niño con implante coclear pueda no solo oír sino también hablar”. La Fundación Oír es Clave colaborará en la próxima formación de logopedas acreditados para trabajar en el modelo audioverbal en español.