Los yips del golfista son movimientos involuntarios que pueden tener causas físicas o psicológicas. Investigadores de Mayo Clinic College of Medicine (Estados Unidos) han identificado un método para determinar cuándo una distonía está detrás del yip. Los resultados del estudio se han publicado en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise, según ha informado el propio centro.

El trabajo tenía como objetivo determinar si era posible usar métodos cuantitativos para diferenciar a los golfistas que tenían yips distónicos de aquellos derivados de otras causas. Se incluyó a 27 jugadores de golf que parecían sufrir yips y se les grabó mientras tiraban al hoyo desde 3 metros. Se recogieron datos de movimientos de muñeca y brazo, los tiros y posibles contracturas de los músculos del antebrazo.

Después de analizar los vídeos, se observó que 5 jugadores tenían yips que parecían ser distónicos, 9 tenían yips que no parecían tener causa neurológica y el resto no padecía yips. El primer grupo sufría tantos yips tirando con ambas manos que tirando solo con la derecha, mientras que el segundo grupo registraba menos yips cuando tiraba con las 2 menos.

De acuerdo con Charles Adler, autor principal del estudio, hasta ahora no había métodos cuantitativos que ayudaran a identificar a los golfistas con calambres o yips. Los resultados, además de ofrecer esa información, abren la puerta a nuevas alternativas terapéuticas para los jugadores de golf que sufran yips por causas neurológicas, según el especialista, que cree que hay que investigar más en este campo.

Los yips o calambres del golfista constituyen un trastorno que lleva a los jugadores a quejarse de movimientos involuntarios, contracciones musculares o sacudidas cuando tiran al hoyo, de manera que se ve afectada su capacidad para llevar a cabo la actividad. El estudio se ha llevado a cabo en el Departamento de Neurología de Mayo Clinic College of Medicine.