Según informa la agencia EFE, los científicos basan su trabajo en la neuromodulación, una técnica que se emplea para excitar o inhibir una neurona a través de un electrodo de estimulación o de un catéter que lleva un medicamento.

Para comprender el impacto de los neuromoduladores sobre los circuitos cerebrales, es necesario poder identificar las neuronas estimuladas y seguir su actividad, pero las técnicas desarrolladas hasta la fecha impedían este seguimiento.

Los investigadores han actualizado la técnica Tango, desarrollada hace una década para observar neuronas individuales bajo el efecto de los neuromoduladores; consiste en estimular las células cerebrales para que segreguen una proteína fluorescente de color verde que facilite su identificación.

No obstante, la técnica sobreestimula los sensores de estas proteínas y el efecto fluorescente se prolonga, con lo que los científicos tienen dificultades para distinguir con claridad las neuronas realmente estimuladas.

Con la nueva herramienta, bautizada como iTango, las células cerebrales solo se iluminan si la presencia de un neuromodulador se combina con la proyección de una luz azul sobre las neuronas que los científicos quieren observar. Este “interruptor” permite controlar el efecto fluorescente e identificar fácilmente grupos de neuronas específicos.

Para probar la tecnología desarrollada, los científicos han identificado las neuronas activadas por el neurotransmisor en un grupo de ratones y han encontrado 2 tipos de “poblaciones de neuronas”, una implicada en el sentimiento de recompensa y la otra en la locomoción. Han sido capaces de inhibir o de inducir comportamientos asociados con poblaciones neuronales que habían sido identificadas previamente.

“Estos comportamientos son típicos de la actitud de las personas que han consumido cocaína”, ha señalado en un comunicado el profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra Christian Lüsche, según el cual el hallazgo “muestra como la dopamina controla el circuito de la motivación y, en último término, de la adicción”.

Además, iTango se puede aplicar a otras especialidades médicas, como la Oncología, y mejorar el tratamiento de enfermedades cancerígenas, ya que la técnica permite captar la proteína G, implicada en la transferencia de informaciones en el interior de las células.