Según ha informado el propio hospital, el Virgen del Rocío es un centro de referencia en la aplicación de dicha técnica. De hecho, Cristina García, que forma parte del personal de Enfermería de la unidad del dolor, ha puesto en marcha un algoritmo clínico compartido con otros centros por sus buenos resultados. Esta no es la primera vez que los profesionales de Enfermería comparten conocimientos.

El año pasado, los enfermeros y enfermeras de la Unidad del Dolor del Virgen del Rocío organizaron un curso teórico-práctico centrado en la terapia de infusión espinal de fármacos para el tratamiento del dolor y otras patologías como la espasticidad. En él se explicó a profesionales de Enfermería de otros hospitales de la región cómo administrar fármacos directamente al espacio intratecal a través de una vía.

Se trata de una práctica compleja, ya dicho espacio -que contiene el líquido cefalorraquídeo– se extiende desde el cerebro a toda la médula espinal. Tanto esta técnica como la aplicación del parche de capsaicina son técnicas complejas que requieren de formación específica. Su dominio demuestra, de acuerdo con el centro, el esfuerzo del personal de Enfermería por adquirir competencias encaminadas al desarrollo de una Enfermería de Práctica Avanzada (EPA).

El reto de tratar el dolor

Tal y como ha recordado el hospital, abordar el dolor crónico es un reto que requiere de atención humanizada, alta especialización e innovación tecnológica. La Unidad del Dolor del Hospital Virgen del Rocío está especializada en técnicas intervencionistas y del manejo del dolor. Está coordinada por Isaac Peña y forma parte de la Unidad de Anestesiología y Reanimación del Hospital General, dirigida por Juan Luis López. Atiende alrededor de 7.000 consultas al año.

El sevillano es el primer centro de España en colocación de implantes para la estimulación de ganglio de raíz dorsal. También lo es en el uso terapéutico de ziconotide, un principio activo frente al dolor grave que se utiliza solo en centros de referencia europeos. Sus miembros colaboran con un comité de garantías tutelado desde la unidad de calidad asistencial para garantizar la indicación y seguridad de los neuroestimuladores implantados a los pacientes.