La toxina botulínica tipo A es necesaria para tratar a pacientes con trastornos neurológicos como la distonía cervical, la espasticidad focal o el blefarospasmo. Así lo ha recordado la Comunidad de Madrid, cuyo Consejo de Gobierno ha autorizado la inversión de casi 12 millones de euros en el suministro de este medicamento para un periodo de 24 meses.

Según ha informado la comunidad en una nota, la contratación de la toxina botulínica tipo A se realiza por acuerdo marco mediante compra centralizada a través de la Central de Compras del Servicio Madrileño de Salud (SMS), encargada de racionalizar el gasto público e impulsar y agilizar la actividad económica.

Tal y como han explicado, la toxina botulínica tipo A es uno de los medicamentos “esenciales para cubrir las necesidades asistenciales de los pacientes, de acuerdo con los protocolos de tratamiento establecidos en los centros sanitarios del SMS”. Se utiliza para tratar trastornos neurológicos como:

  1. Espasticidad focal.
  2. Blefarospasmo.
  3. Espasmo hemifacial.
  4. Distonías focales asociadas.
  5. Distonía cervical
  6. Migraña crónica, en los pacientes intolerantes a los profilácticos o que no responden a ellos.

Asimismo, la toxina botulínica tipo A se utiliza para tratar trastornos vesicales como la vejiga hiperactiva idiopática con síntomas de incontinencia urinaria, urgencia y frecuencia en pacientes adultos que no han respondido de forma adecuada a los anticolinérgicos o no los toleran. También se usa en casos de incontinencia urinaria en adultos con hiperactividad neurogénica del detrusor debida a vejiga neurógena por lesión medular subcervical estable o esclerosis múltiple.

De igual modo, en los hospitales del SMS se utiliza la toxina botulínica para tratar trastornos de la piel y órganos anejos en casos de hiperhidrosis primaria de la axila severa y persistente, que interfiere con las actividades de la vida cotidiana y es resistente al tratamiento tópico.