Los profesionales médicos de la competición no siguieron las recomendaciones internacionales para la evaluación de las conmociones, según indican los médicos del centro. "En el mundial de fútbol de 2014, descubrimos que los jugadores recibieron una evaluación muy superficial o ninguna de conmoción después de sufrir una colisión y mostrar señales físicas preocupantes de conmoción", comenta Michael Cusimano, neurocirujano en el Hospital de St. Michael de Toronto y coautor de la investigación.

Cusimano y sus colaboradores revisaron las cintas de video de 64 partidos jugados en el mundial de fútbol de Brasil y descubrieron que se produjeron 72 golpes en la cabeza "preocupantes" que afectaron a 81 jugadores. 14 de los jugadores no mostraron ninguna señal de conmoción, 45 de ellos mostraron 2 señales y 22 presentaron 3 o más señales.

Las directrices de la Conferencia Internacional sobre la Conmoción Cerebral en los Deportes (ICCS en sus siglas en inlgés) adoptadas por la FIFA, afirman que los jugadores que muestren alguna señal de conmoción deberían ser apartados del juego inmediatamente y evaluados fuera del terreno de juego por los médicos.

El estudio encontró que los profesionales médicos que atendieron a los jugadores evaluaron solamente a 12 de los deportistas que habían sufrido golpes preocupantes en la cabeza. Estas evaluaciones duraron un promedio de 107 segundos, y variaron entre los 64 y los 180 segundos, mostró el estudio.

Otros 45 jugadores fueron evaluados por otro jugador, el árbitro o el personal médico dentro de la cancha, y 21 de ellos no recibieron ninguna evaluación. El estudio también señala que de los 67 jugadores que mostraron 2 o más señales de conmoción, 11 jugadores no recibieron ninguna evaluación y regresaron al terreno de juego inmediatamente, y 42 regresaron después de una evaluación dentro del terreno de juego por parte de otro jugador, el árbitro o un trabajador de atención sanitaria.