Caminar con menos dificultad o dar pasos con más firmeza son algunas de las ventajas que parece ofrecer este aparato robótico, que ya ha protagonizado las páginas de la revista Science Translational Medicine, según informa la agencia EFE.

Los científicos recuerdan que recuperarse por completo tras un ictus no es tarea fácil. De hecho, los pacientes que han sufrido accidentes cerebrovasculares tienen problemas de dorxiflexión del tobillo, una lesión que se conoce como “pie pendular”. Esto se soluciona poniendo en la pierna soportes rígidos que sujeten el pie, pero suelen ser pesados e incómodos.

Este aparato robótico consiste en un cinturón que se adapta a la pierna por medio de unas correas conectadas a unas medias de compresión en las que una serie de elementos robóticos hacen fuerza sobre la plantilla del zapato. El aparato robótico pesa menos de un kilo y le da al pie un impulso en la parte delantera que soluciona la dorsiflexión del tobillo

Las pruebas del aparato robótico se realizaron en personas de entre 30 y 67 años que iban a rehabilitación tras haber sufrido un accidente cerebrovascular. Los investigadores, coordinados por Louis Awad, aseguraron que con este aparato había más progresos andando sobre el suelo normal y sobre las cintas ergométricas.