La epilepsia está relacionada con hiperactividad en el hipocampo.

Un fármaco para la esclerosis múltiple podría ayudar a las personas con epilepsia, según un estudio de la Universidad de Tel Aviv (Israel). El hallazgo podría servir para desarrollar medicamentos frente a otras patologías neurológicas caracterizadas por un desequilibrio en la actividad cerebral. Por ejemplo, el párkinson o el alzhéimer. Los resultados se han publicado en la revista Neuron.

Según la agencia Xinhua, desde finales del siglo XIX la comunidad científica trata de explicar el mecanismo por el que el organismo es capaz de mantener un ambiente interno estable, a pesar de los cambios que se producen en el exterior. Para resolver el misterio, los investigadores israelíes se centraron en la epilepsia. Una enfermedad que se caracteriza por la hiperactividad de las redes neuronales en el hipocampo.

Después de realizar una serie de ensayos, los científicos descubrieron que un fármaco para la esclerosis múltiple era capaz de “arreglar” el desequilibrio en la actividad cerebral asociado a la epilepsia. De hecho, el medicamento podría revertir la actividad a su nivel normal. Tal y como explicaron los investigadores, el proceso es similar a modificar la temperatura del termostato de un equipo de aire acondicionado para llevarlo al nivel deseado.

El hallazgo deriva de un avance previo, que desveló el mecanismo que regula la actividad cerebral y mantiene su estabilidad. Saber que un fármaco para la esclerosis múltiple podría servir para la epilepsia abre una nueva vía para las personas que no responden a los tratamientos disponibles. Un grupo que puede alcanzar el 40% de los pacientes. Además, el descubrimiento podría ser la base para nuevos tratamientos frente a enfermedades como el alzhéimer y el párkinson.