Según informa la agencia EFE, los científicos han comprobado la eficacia en la recuperación de una lesión medular tanto del trasplante de precursores neurales, procedentes de tejido medular, como de un nuevo nanofármaco, generado en el centro por conjugación polimérica de la curcumina.

Ambas opciones mejoran la recuperación si se administra el tratamiento inmediatamente después de la lesión. En las lesiones medulares crónicas y severas, sin embargo, solamente la combinación de ambas terapias (nanomedicina y terapia celular) resultó útil en la recuperación de movimientos voluntarios.

En concreto, en la zona afectada por la lesión medular se crea un ambiente ligeramente ácido, con un pH por debajo de los niveles fisiológicos, que activa el sistema de liberación de este nuevo nanofármaco, mejorando así su disponibilidad y actividad. Asimismo, el medicamento ha mostrado actividad neuroprotectora y antiinflamatoria.

Las células madre empleadas en este estudio ­-un trabajo conjunto del Laboratorio de Regeneración Tisular y Neuronal y el Laboratorio de Polímeros Terapéuticos del CIPF- derivan de la médula espinal de animales donantes más jóvenes, con capacidad de regenerar y sustituir de forma específica aquellas células necesarias para rescatar la actividad neuronal.

“Aunque supone un verdadero avance científico en el tema, todavía es prematuro establecer cualquier consideración acerca de este planteamiento terapéutico en humanos”, matizan las investigadoras Victoria Moreno y María Jesús Vicent, responsables de este trabajo sobre células madre y nanomedicina.